Las 11:11:11 y las 22:22:22
Qué decir sobre dos instantes concretos de cada día.
Siempre, cuando era pequeño, me ha parecía que había dos instantes que tenían especial relevancia a lo largo del día y que no se le prestaba la atención que merecían. A mí me parecía algo inverosímil, como ninguno de mis compañeros de colegio o de instituto se hacían percataban.
Por ello, y dada la coyuntura técnica que me presta el Internet, van a tener una mención especial.
Las 11:11:11 y las 22:22:22.
Cómo unos instantes, unas horas de las que marcan los relojes, no llaman la atención de todo aquel que se considere.
Claro, también se puede pensar en fechas del calendario irrepetibles en cuanto comenzamos a ampliar nuestro rango hacia días, meses o años o incluso …
¿Qué harían los que contasen el tiempo en el año 1111, el día 11 de Noviembre, concretamente?
Porque habría alguien que por entonces sumase las fechas. Cuando la tecnología no permitía el control actual, incluso la cantidad de gente que supiese en que fecha vivía no fuese nada relevante, los curas y pocos más, supongo. Y si la persona encargada de sumar la fecha, se olvidó un día, o se puso malo, o más grave, si se tomó un año de excedencia.
¿Hoy no sería el día que es?
Actualización
Hace unos días las manillas del reloj marcaron la “hora perfecta”.
[Novaciencia] descubrimos una curiosidad numérica denominada la “hora perfecta”..
En concreto fue el es 04/05/06 de madrugada a las 01:02:03, se produjo una curiosa coincidencia matemática:
01:02:03 del 04/05/06.




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