¿Aún te ilusionan los regalos?
Para mi es una cuestión muy dura, puesto que no le encuentro un completo sentido hoy por hoy. Se que a mucha gente le encanta esto de los regalos y a mí me encantaría sentir la misma emoción con la llegada de los mismos, pero no la siento.
Yo, por fortuna, gracias al trabajo de mis padres, mis abuelos, etc, vivo y disfruto con todo aquello que puedo necesitar y me encuentro saciado, incluso muchas veces considero que tengo más cosas de las que necesito para colmar mi angustia intelectual (entiéndase angustia como necesidad y no como penuria).
Me considero una persona feliz.
Lo siento para los críticos, no considero que derroche. Es que considero todo aquello que necesito de una manera eminentemente práctica. Por lo tanto, si no encuentro aplicación suficiente, aprovechamiento completo de algo, pues entonces no lo considero necesario. Que puede que existan cosas que este bien tenerlas, pero ¿realmente soy más feliz gracias a ellas?
No.
Ya terminé el libro de “El viaje a la felicidad”, que inicié hace mucho. Pero no dedico apenas tiempo a leer libros. Llevo un año como lector de váter.

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